Homenaje a un terrorista que no fue
Hay noticias que provocan dolor y humillación por su inmoralidad. Aunque sean recurrentes. Aunque sean una cuenta más de un largo rosario de afrentas programadas. No importa. Su descarnada brutalidad sigue hiriendo sin costumbre que lo amanse: Las juventudes de un partido político catalán, que además comparte junto con el PSC e ICV el gobierno de la Generalitat de Cataluña, anuncian que celebrarán, como lo han hecho en los últimos años, un homenaje a uno de los miembros fundadores de Terra Lliure coincidiendo con el aniversario de su muerte en un incidente con la policia el 26 de enero de 1979.
Sobre la abyección moral que esto significa poco que decir. Hay unos límites en la acción política que la decencia debería evitar transpasar. Una decencia y unos principios morales que ni ERC, ni sus juventudes tienen.
Las JERC, la Segi catalana, organizarán lo que ellos denominan eufemísticamente una “jornada especial” coincidiendo con en el 30 aniversario de la muerte de Martí Marcó, histórico miembro del independentismo catalán, refundador y organizador de las JERC y fundador junto con otros miembros del PSAN-P de la organización terrorista Terra Lliure tras las primeras elecciones libres en el año 1977.
Su muerte, tan lamentable como la de todo ser humano, poco tiene de heroica y mucho de casual, y de azarosa. Los acontecimientos objetivos así lo indican, pero el independentismo ávido de escenarios épicos que adornen de forma sangrienta una narración falta de arquetipo heroico, nuevamente ha falseado y fantaseado la historia para construir el mártir. Como siempre, ¿que importa la verdad si lo que se busca es el mito?
Lo especialmente doloroso es el sanguinolento escenario que dibuja el acto. Una organización juvenil de un partido político que se llama democrático, rindiendo homenaje en un centro cívico al fundador de un grupo terrorista que quería imponer desde la violencia, el terror y la muerte su irredentismo independentista. Una organización juvenil, las JERC, que define su muerte como “un asesinato a manos de la policía española”, que manifiesta que rendirá “homenaje a un compañero de lucha que cayó defendiendo los ideales de la organización…mientras luchaba por unos Països Catalans independientes y socialistas”.
La típica y viscosa verborrea totalitaria de aroma batasuno. Las mismas palabras, las mismas frases, la misma iconografía telúrica que acompaña a los homenajes a presos o a terroristas muertos en el País Vasco ejerciendo una violencia sorda e intolerable sobre las víctimas inocentes del mesianismo nacionalista. Un nacionalismo que no duda en usar a los muertos para encadenar a los vivos. Un nacionalismo que no entienden que a los muertos, a los sinceros sentimientos de los suyos, al amor de sus familias y al recuerdo de sus amigos hay que dejarlos que discurran en silencio y en paz.
Pero aquellos que los agitan obscenamente, aquellos que los utilizan impunemente deben saber que ciertos abusos de la memoria hieren y ofenden profundamente, y que mientras la gente de Ciudadanos estemos aquí, velaremos porque la memoria de las verdaderas víctimas siempre sea honrada y respetada.
2 Comentarioss
De: Jordi el 21st Enero 2009
No pensaba que fuese a suceder lo contrario. Y gracias, ahora mismo voy a seguir lo que entiendo que es un consejo (aunque merecerías un suspenso en gramática). Salud.


De: Joan el 21st Enero 2009
L’ajuntament ja ha confirmat a les JERC que poden fer l’acte al Pati llimona,així que ja us podeu fer fotre